miércoles, 3 de abril de 2019


Editorial

Habitualmente un docente de la CTE escribe la editorial de nuestro boletín. Hoy, en el marco de la graduación de los primeros licenciados y bachiller en Estudios Teológicos, Biblia y Diálogo Ecuménico, invitamos a la profesora Dra. Eugenia Colomer Espinosa, Directora Instituto de Ciencias Religiosas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso a que lo haga.

Sólo destacamos, antes de su texto, que por primera vez en la historia de los seminarios evangélico-protestantes de nuestro país la Educación Teológica Evangélica obtiene la certificación de una Universidad chilena. Agradecemos a todos/as quienes participaron en este proceso y con ellos/as hoy decimos: Gracias Señor! gracias por este convenio y las dos instituciones que de él participan. En estas palabras, siéntanse representados/as y agradecidos/as quienes participaron dando lo mejor de sí para ver hecho realidad este sueño de varias décadas.  A continuación el texto de la profesora Colomer leído el día de la ceremonia de graduación.

“Agradezco profundamente a las autoridades de la Facultad, a mis queridos colegas,  la oportunidad que tan generosamente me brindan de poder dar algunas palabras en este importante acto.

Este es un día de gozo y de profundo orgullo de ser parte de la comunidad de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Celebramos la entrega de los grados de la primera cohorte de un Programa inédito dentro del concierto de Universidades Católicas de Latinoamérica.  Este proyecto testimonia de manera coherente la misión, el sentido profundo del bien que debe proveer al país y a su Iglesia una universidad católica. En justicia hay que reconocer a las autoridades que apoyaron decididamente la creación de un Programa de Licenciatura en Estudios Teológicos, Bíblicos y Diálogo Ecuménico, para los estudiantes egresados del Seminario de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile Reciban nuestra eterna gratitud y agradecimiento por el apoyo brindado Monseñor Gonzalo Duarte, hoy  obispo emérito, don Claudio Elortegui rector de nuestra universidad, don Nelson Vásquez Vicerrector académico y el Decano de la Facultad Eclesiástica de Teología Dr. Kamel Harire, ciertamente sin el apoyo de ustedes no estaríamos hoy aquí.

La creación de este nuevo Programa surge desde la confianza y la gratuidad, dos caracteres tan propios del Evangelio. La Comunidad Teológica Evangélica de Chile, depositó su confianza en nosotros, y en nuestra universidad, y particularmente el Instituto de Ciencias Religiosas se dispuso gratuitamente a colaborar, a poner lo mejor de sí, con el fin de lograr un programa ad-hoc a las necesidades de dicho centro teológico. El programa tenía que cumplir con dos exigencias fundamentales: el rigor académico que ostentan todos los Programas que imparte nuestra universidad y  por otra parte su carácter ecuménico. La primera exigencia requería del estudio minucioso del plan de estudio del Programa de la licenciatura del seminario de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile, ello exigió la revisión de todos los programas de cursos y la jerarquía académica de sus profesores, entre otros antecedentes, dicho estudio reflejó la coherencia de su Programa con la larga trayectoria de formación de dicho Seminario, que por más de cincuenta años realiza con tanto rigor académico. Este estudio permitió que nuestra universidad reconociera  la mayoría de los cursos de su  Licenciatura, como parte del nuevo Programa. El cumplimiento de la segunda exigencia sin duda fue lo mejor de este  caminar juntos, aquí es menester destacar la apertura ecuménica del rector del seminario de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile Dr. Daniel Godoy, muchísimas gracias Daniel por la confianza y la enorme disponibilidad para generar instancias de diálogo y encuentro . 

En este espíritu ecuménico fueron claves los profesores que impartieron los cursos y dirigieron las tesinas, siempre estuvieron presentes profesores de nuestra universidad y provenientes del Seminario tanto en la realización de los cursos como en la dirección de las tesinas. Agradecemos infinitamente habernos acompañado de manera tan comprometida, sabemos de los enormes esfuerzos personales que esto conllevó, sin ustedes ciertamente este proyecto no lo podríamos haberlo llevado a  cabo. Aprendimos que la realización de proyectos conjuntos es la mejor instancia para el encuentro y la unidad.

Ahora bien, los verdaderos protagonistas de este proyecto son ustedes: nuestros estudiantes, quienes hoy conforman la primera promoción de licenciados en Estudios Teológicos, Bíblicos y Diálogo Ecuménico. Recuerdo vívidamente a cada uno de ustedes, admiro su esfuerzo y perseverancia, el apoyo generoso de sus familias, pero por sobre todo el sentido profundo que les anima a profundizar la inteligencia de  la fe, que no es otro que el anuncio de Jesucristo en el  contexto actual: fascinante y desafiante. Dios habla en la historia, Dios, clama y alienta la unidad del género humano; la unidad es un don y no depende de ningún voluntarismo humano los cristianos estamos llamados a testimoniar aquel don.  Ustedes trabajaron de manera notable, sabemos de sus esfuerzos, no es fácil iniciar una jornada académica después de la jornada laboral, nunca claudicaron, muchos de ustedes, con una humildad que asombraba a sus profesores, rehicieron varias veces sus proyectos bajo la escucha y la autocrítica. Verdaderamente ha sido para nosotros un privilegio  trabajar junto a ustedes. Deseo para  cada uno de ustedes una vida plena y feliz,  y recuerden siempre que la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso es su casa donde siempre serán queridos y acogidos. Finalmente agradezco a Dios, por haberme dado la oportunidad de colaborar en un proyecto que solo le anima la unidad y la paz.

Dra. Eugenia Colomer Espinosa
Directora Instituto de Ciencias Religiosas
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Valparaíso, julio 05 de 2018.



Carta Pastoral
La Iglesia Evangélica Presbiteriana en Chile, reunida en Sínodo en la ciudad de Antofagasta entre los días 18 al 20 de enero del año 2019, después de analizar, reflexionar y estudiar a la luz de las Sagradas Escrituras diversos temas relacionados con la vida pastoral y misionera, viene a expresar su preocupación respecto de temas que son importantes sobre los cuales nos interesa expresar y dar a conocer nuestra opinión desde una perspectiva pastoral.
           
              “De Jehová es la tierra y su plenitud el mundo y los que en él habitan…”
                                                                                                              Salmo 24,1

Inspirados a la luz de la palabra del Creador, hemos reflexionado sobre la responsabilidad que nos compete en los siguientes temas:

            Responsabilidad con el medio ambiente. Con preocupación constatamos el deterioro y el daño que el modelo económico provoca en el medio ambiente, dicho modelo nos ha hecho creer que los recursos naturales son inagotables, esta mirada ha llevado a situaciones críticas que ha afectado a parte importante de la población perjudicado especialmente a los más desvalidos. Hacemos un llamado a la sociedad toda, a tomar conciencia y crear políticas que tiendan a preservar y cuidar la creación que Dios nos ha proporcionado (Gen 1:1) y haciéndonos cargo de heredar un lugar donde se pueda desarrollar una mejor calidad de vida para las generaciones futuras.
Por tanto, como Iglesia Evangélica Presbiteriana en Chile, nos comprometemos a participar activamente en generar espacios que apoyen iniciativas para el cuidado de la Creación.
            Del mismo modo, manifestamos nuestra preocupación sobre el tema de la equidad de género, migraciones y otras formas de discriminación. Como Iglesia reconocemos que todas las personas somos creadas a imagen y semejanza de Dios, desde una perspectiva bíblica, teológica y pastoral y no encontramos fundamentos que justifiquen prácticas discriminatorias en contra de las mujeres, y toda forma de discriminación en cualquier ámbito o estructura.
Como Iglesia Evangélica Presbiteriana en Chile reconocemos que ante el Señor somos iguales en dignidad y derecho, como muestra de ellos reconocemos que somos llamados a ejercer los mismos ministerios y tareas que la Iglesia reconoce y ordena.
Sobre las migraciones: Chile es una tierra de inmigrantes, lo ha sido desde siempre, sin embargo, en las últimas décadas la migración se ha transformado en un fenómeno masivo, lo cual ha provocado diversas reacciones, en algunos casos el rechazo y la discriminación. La historia de la Salvación está ligada a la migración, por lo tanto, reconocemos que este fenómeno es un derecho humano inalienable de las personas, por tanto, como Iglesia somos llamados a acoger, acompañar y orientar a nuestro prójimo que así lo necesite, independiente de su procedencia.
También hemos reflexionado sobre la eutanasia, tema sobre el cual no tenemos una opinión definitiva, pero a la luz del trabajo pastoral creemos oportuno continuar la reflexión al respecto, evitando así ofrecer respuestas simples y fáciles.
Invitamos a cada persona desde su lugar a promover condiciones de vida de derecho e igualdad para todos los que habitamos este hermoso país que Dios no ha dado.


Rev.Dr.Jorge Cárdenas Brito                   Pra.Jacqueline Troncoso Dantagnan
Moderador Sínodo  IEPCH                               Secretaria Ejecutiva Sinodal

martes, 3 de marzo de 2015

Apocalipsis 2 y 3 – Comunidades proféticas, de resistencia y mártires








Resumen:

En este ensayo ofrecemos una aproximación a las comunidades cristianas de los capítulos 2 y 3 del libro del Apocalipsis. En un primer momento presentamos la provincia de Asía Menor y su importancia como centro económico, cultural y religioso en los dos primeros siglos de la era común. En seguida destacamos algunas características de las siete ciudades donde se localizan las comunidades del Apocalipsis. Esto, por la importancia de la provincia de Asia Menor como centro de irradiación del evangelio y lugar de acogida de los y las cristianos/as en el primero y segundo siglo. En función de esto ofrecemos, a manera de síntesis, una aproximación al mundo social de estas comunidades, destacando sus características económicas, teológicas o religiosas en el enmarañado mundo administrado por el imperio romano. Las comunidades del Apocalipsis, geográficamente, tienen como vecinas a las comunidades de la dispersión, localizadas en las ciudades de Ponto, Galacia, Capadocia, Asía y Bitinia, las cuales son presentadas en las epístolas 1 y 2 de Pedro. También mencionamos algunas características del culto imperial romano y su centralidad en la imposición del modelo de la pax romana; de igual forma destacamos la participación de las mujeres en las comunidades y su contribución en la proclamación del evangelio.




Abstract

In this article we offer an approach to the Christian communities of chapters 2 and 3 of the book o rvelations. To begin we describe the province of Asia Minor and its importance as an economic, cultural and religious center during the first two centuries of the Common Era. Then we call attention to some characteristics of the seven cities in which the communities of Revelations were located. We do this because of the importance of the province of Asia Minor as a center of the spread of the gospel and a place of welcome for Christians in the first and second centuries. In keeping with this approach we will offer, in synthesis, a description of the social world of these communities, calling attention to the economic, theological or religious characteristics in the entangled world administered by the Roman Empire. Geographically, the communities of Revelations have as neighbors, the communities of Pontus, Galatia, Cappadocia, Asia and Bithynia which are presented in 1 and 2 Peter. We also mention some characteristics of the imperial Roman cult and its centrality in the imposition of the pax romana; in the same way we call attention to the participation of women in the communities and their contribution to the proclamation of the gospel.

Palabras Claves: Comunidades; literatura apocalíptica; martirio; persecución; imperio romano.

Roma, Palestina y Galilea en el siglo I

Resumen

En este artículo estudiamos el imperio romano como grande telón de fondo para comprender mejor las ciudades de Palestina y, de manera especial, Galilea en el primer siglo, como contexto en el que la propuesta de Jesús nació, creció y se desarrolló política y religiosamente. El referente social de Palestina y especialmente de Galilea es la periferia (religiosa e política), golpeada por los impuestos y el acaparamiento de tierras de parte de la élite gobernante, tanto política como religiosa.

Abstract
Through this article, we would like to deepen our knowledge about the Roman Empire in the first century of the Christian era, looking at it as a background, in order to have a better understanding about the cities of Palestine and Galilee. This is the world context, in which Jesus was born, grew up, and received political and religious formation. From the sociological, religious and political stand point, the Palestinian region, particularly Galilee, is considered to be at the margin/periphery. The region was heavily burdened with taxes, land concentration in the hands of the elite groups, and other types of exploitations.